Hola, mi nombre es Darwin Jesús Torres Sanguinetti, y aquí hay algo de información sobre mí:Actualmente tengo 38 años, mi vida ha tenido diversas facetas. Nací en un pueblo del piedemonte en el Estado Barinas de Venezuela; eso fué en agosto de 1.960. Mis primeros años transcurrierón allí en Barinitas, en forma bastante apasible, el lugar era tranquilo y la meseta en la cual se asienta la localidad está llena de vegetación y bordeada de rios que bajan de la sierra Andina.
Mis padres se dedicaban a la educación, mi madre unos cuantos años después de mi padre y antes de su fallecimiento. Él era un hombre preocupado por el futuro, tenía habilidades para la plástica y fundó una organización artístico-cultural, además fué líder en el campo gremial de su magisterio. Debido a esto en el hogar de mi infancia tenía acceso a diversidad de literatura de reconocidos escritores así como de algunos filósofos. En mis primeros años de escuela era un buen alumno, aprendía rápido e incluso aprobé un grado sin cursarlo, cuando cursaba mi tercer grado obtuve el primer premio de pintura en un concurso en el cual participaron decenas de niños de siete colegios incluyendo dos de secundaria. Cuando cursaba el quinto grado obtuvé el premio del mejor estudiante para disfrutar de unas vacaciones en un plan con los mejores estudiantes de otros lugares del país el cual se realizó en la ciudad de San Cristóbal, capital del Estado Táchira en Venezuela. Recuerdo que alrededor de mis nueve o diez años me otorgaron la responsabilidad de ser el moderador de un acto cultural pro-fondos de mi escuela, eso me agradó mucho.
Unos años después, en 1.977, estaba en un salón dando clases a niños del tercer y cuarto nivel de primaria; posteriormente dictaba cursos de recuperación a jóvenes de secundaria en mi pueblo natal. Ya había ayudado en impartir módulos de matemáticas a algunos compañeros del quinto año de secundaria, hacia julio de 1.976, en Barquisimeto, la capital del Estado Lara, también en Venezuela. Todo ello ocurría entre mis dieciseis y dieciocho años. Practicaba gimnasia, basketboll y algo de football o soccer. De pronto en mis diecinueve y veinte años estaba en México, D.F.; estudiando ingenieria metalmecánica con una beca ganada de mi país; sin embargo, hacia fines del año 1.981 estaba de regreso sin obtener ningún título y muy interesado en las cuestiones filosóficas y espirituales. Recuerdo que en la estación del metro Insurgentes había una extensa exposición de libros y fué allí en dónde supe muy ligeramente acerca de Dianética, tomé la dirección de una organización ubicada en la Colonia del Valle y me acerqué pero no entré allí por las "recomendaciones" de mis compañeros. Bien eso quedo allí. En Venezuela, intenté infructuosamente reiniciar mis estudios pero tenía en mi peso la carga de la muerte de mi padre ocurrida en agosto de 1.980, este hecho así como otros en esa época me afectaron profundamente y me llevarón a replantearme mis propósitos y buscar respuestas a ciertos porqués de la vida y de la muerte. Mis intereses se habían desviado hacia el esoterismo, la astrología y lo filosófico. No me sentía muy bien que se diga, pues había fracasado en mis estudios después de ser un buen estudiante. Algo había pasado conmigo y no me daba cuenta. Deambulado aquí y allá retorno a mi pueblo y en medio de esa confusión decido contraer matrimonio con una joven que conocí a través de un amigo. Ya es 1.984 y en agosto nace mi primera hija, Solayda Nathaly, en Barquisimeto; mi esposa trabaja en el envasado de fresas de una empresa incipiente y yo obtenía ciertos dividendos de mis especulaciones con la astrología, a su vez estudio algunos cursos de computación y programación; por consideraciones adopto el vegetarianismo y hago amistades en algunas de las llamadas órdenes fraternales y espirituales... Hacia 1.986 la empresa de fresas no resulta y la sociedad de mis amigos se disuelve por lo que debo regresar a mi pueblo natal. Ya en él, me dedico desde 1.987 a realizar trabajos de orden cultural y debido a mis esfuerzos y dedicación me eligen presidente de una institución dedicada al quehacer artístico denominada Ateneo, de la cual mi fallecido padre fué fundador.
Era el mes de febrero y nace mi segundo hijo Darwin Jesús. Me dedico en cuerpo y alma a las actividades de dirección y administración culturales y logro rescatar una institución que estaba abandonada haciéndola florecer con danza, teatro, música folklórica, artes plásticas, poesía y espectáculos tanto en el teatro como en las calles de diversas zonas del poblado. Hago relaciones en todo el país con las direcciones de los Ateneos y asumo mayor responsabilidad en el área social de mi comunidad aceptando presidir una Asociación de Vecinos, cuyos objetivos eran lograr mejoras urbanas y en los servicios. Esta condición me llevo a promover acciones públicas que dieron sus frutos en una moderna y grande edificación para la enseñanza secundaria, arreglos en la vialidad y otras obras del municipio.
Durante ese tiempo me uní equivocadamente a un grupo político que me atrajo dificultades personales, perdí el empleo que tenía de Jefe Cultural. Ocurrieron graves problemas en el país, era febrero de 1.992, y el gobierno suspendió las garantías principales de los ciudadanos como recurso para contraarrestar una intentona de golpe militar. Fueron duros momentos para personas que como yo buscaban mejoras sociales por la vía pública legítima. En todo esa época mi contacto con Scientology era intermitente, cuando podía me acercaba a estudiar a Barquisimeto, compraba libros por correo. Sin embargo organice a un buen grupo de personas para que en el Ateneo se dictara un seminario de comunicación y charlas sobre Dianética.
En 1.992 luego de realizar unos cursos referidos a la Integridad Personal y a la Etica y ver mi futuro y pasado desde otra perspectiva, tomé la decisión de rehacer completamente mi vida, cambio mi residencia a Barquisimeto en el mes de marzo, trabajo con amigos primero en hotelería como administrador y luego en un restaurant. En esa época comprendiendo aspectos importantes de mi vida decido divorciarme. Realizo cursos que tienen que ver con el manejo de las condiciones de la vida y estudio aspectos relacionados con el dinero y las finanzas desde el ángulo de Scientology y con esos datos mis habilidades naturales encuentran el conocimiento que me hacía falta para adentrarme en el mundo de los negocios. Mi vida realmente cambia, me uno en pareja con mi actual esposa y luego me proponen la sociedad y administración de un restaurante adjunto a un hotel de la ciudad en febrero de 1.993 y aplicando mis conocimientos adquiridos logro levantar un negocio quebrado por las administraciones anteriores. Actualmente estoy trabajando en ese restaurante que ha sido como un tubo de ensayo para comprobar datos e información administrativa.
En Agosto de 1.994 nace mi último hijo José Miguel, quién es fuente de felicidad para mi esposa, sus hijas, mis hijos y yo. Dada mi relación con Scientology mis hijos y esposa realizan cursos, tienen sus éxitos y hoy forman parte de esta grande y hermosa familia que es Ciencióloga. En abril de este año nuestra hija mayor Karla decide formar parte del personal de Scientology y se va a Clearwater, en el Estado de Florida en U.S.A. Por mi parte desde que conozco y empecé a estudiar Dianética he dado a conocer las maravillas de Scientology a unas doscientas o más personas con quienes me he relacionado desde los diversos puestos que he ocupado.
Ahora estoy en un estado de mucho mayor consciencia y responsabilidad y de verdad que al mirar hacia atrás todo el pasado se me hace pequeño al compararlo con mis expectativas actuales y mis planes del mañana para todos mis amigos incluyendote a tí con y en
Cienciología.


